Planear una noche en Miami también es un asunto de geografía. Brickell, Miami Beach, Design District y Downtown concentran buena parte de los restaurantes, bares y clubes de la ciudad, pero trasladarse entre ellos puede consumir más tiempo del esperado.
Por eso conviene elegir la ruta antes de salir. Brickell permite comenzar con un coctel al atardecer, cenar y continuar la fiesta sin abandonar la zona. Miami Beach funciona mejor para combinar una cena animada con una buena barra. Design District tiene algunas de las reservas más buscadas, mientras que el Downtown conserva opciones para quienes no tienen prisa por regresar al hotel.
Cuando el resto de la ciudad comienza a bajar el ritmo, E11EVEN Miami sigue funcionando. El club del Downtown abre durante 24 horas, de miércoles a lunes, y combina DJ, espectáculos, barras y servicio de mesas dentro de un mismo espacio.
Aquí no hay demasiada ambigüedad: es el lugar donde continúa la fiesta. La actividad suele alcanzar su punto más alto durante la madrugada, así que no tiene mucho sentido llegar temprano. Es una última parada para noches largas, especialmente cuando hay un DJ o una presentación anunciada.
Para reducir traslados, Brickell ofrece la ruta más sencilla: Sugar al atardecer, Quinto o Sexy Fish para cenar y Marion para continuar. COTE es la opción cuando la comida ocupa toda la noche; Papi Steak y Sweet Liberty permiten quedarse en Miami Beach, y E11EVEN entra en el plan cuando la hora de volver todavía no está decidida.